EL VALOR DE EXPERIMENTAR MOMENTOS EN FAMILIA  COMO FACTOR PROTECTOR Y FACILITADOR DE LA VIVENCIA DEL DUELO

EL VALOR DE EXPERIMENTAR MOMENTOS EN FAMILIA COMO FACTOR PROTECTOR Y FACILITADOR DE LA VIVENCIA DEL DUELO

“La empatía es sentir lo que siente otro, ponerse en el lugar de otra persona. La compasión – literalmente <sufrir juntos> – es una capacidad que eleva a quien la ejercita.”

Marian Rojas Estapé

En los últimos años el concepto “hygee” ha tomado fuerza, entendido como: “la felicidad en las pequeñas cosas”, dado que como se conceptualiza la vida es una experiencia constante, diaria, que se debe vivir con emoción y conciencia plena de las situaciones en las que el ser humano se involucra día a día, por ello esta filosofía se relaciona con los factores protectores en la vivencia del duelo.

“El hygee tiene que ver con el ambiente y la experiencia con las cosas, consiste en estar con las personas que amamos, una sensación de hogar, sentirnos seguros, protegidos del mundo y permitirnos bajar la guardia” Wiking, 2018

El “hygee” como factor protector atenúa el proceso de duelo, lo suaviza, porque al disfrutar pequeños momentos con los seres queridos se crea conciencia del aquí y el ahora; ya que cuando se pasa por un proceso de  duelo se está pensando en el pasado, en lo que se pudo hacer y no se hizo, por tanto el “hygee” ayuda a ser conscientes de las acciones realizadas en el momento requerido, sin remordimientos ni culpas.

Cuando fallece una persona usualmente se piensa que se tenía que pasar más momentos con la familia, que falto un viaje, una comida, manifestaciones de cariño, pero no se es consciente que esos momentos para vivir y disfrutar fueron otorgados en su justa medida, en ese sentido es importante comprender que ya sea por distracciones como el celular, trabajo, estrés, entre otras razones, se dejó de experimentar la felicidad en una sonrisa, una mirada, un abrazo, una conversación, porque se olvida vivir plenamente el presente y se vive postergando lo importante.

Aplazar vivir de manera plena, tiende a hacer que el ser humano se cargue de los problemas de las demás personas y crea que tiene que solucionar la vida de otros, anulando en cierta medida sus propias necesidades, por lo tanto el individuo no es consciente de que debe pedir ayuda por vergüenza, miedo, rechazo, orgullo, al creer ser súper poderoso y olvidando que es un ser humano que siente y necesita del otro para sobrellevar las cargas en compañía.

Por ende, en la unidad de duelo Acompáñame de la Organización San Francisco, las profesionales en psicología, propenden por la vivencia del duelo en familia, la importancia de tener conciencia plena de la situación por la que se está atravesando y la comunicación emocional,  dado que si no se experimentan en su totalidad los futuros procesos de duelo tienden a generar problemas en la salud mental.

Se proporcionan las herramientas para hacer del hogar y la familia ese espacio de armonía total, donde los pequeños detalles se convierten en el mayor factor protector de las emociones, generando mayor empatía a través del tiempo de calidad y enseñando a disfrutar cada día como el más importante de la vida, porque ese día es único, irrepetible, al igual que esos seres congregados llamados familia que mutan tras las circunstancias más simples o más adversas jamás serán los mismo de ayer.

No sabemos quiénes seremos mañana, pero podemos estar seguros de quienes somos en este mismo instante; si aprendemos a escucharnos y tener la capacidad sublime de sentir a esos otros que nos acompañan tendremos las herramientas necesarias para vivir en plenitud.

 

REFERENCIAS

Wiking. M. (2018). Hygge. La felicidad en las pequeñas cosas: Descubre por qué los daneses son los más felices del mundo y cómo tú también puedes serlo. Grupo planeta

 

Rojas. M. Cómo hacer que te pasen cosas buenas. Espasa.